Prestando atención a la nada - Sterck

Prestando atención a la nada

Netflix ha creado la categoría “ultracorta”, con películas de menos de una hora y media porque se ha dado cuenta de que lo de las películas de dos o tres horas empieza a ser ya historia. Lo cierto es que hay una clara tendencia a la brevedad, a la inmediatez, y que esto afecta también a los hábitos de consumo de contenidos. Todo está relacionado con el tiempo, por supuesto. Cada vez es más común encontrar en artículos digitales una línea que avanza a medida que avanza tu lectura del texto para que sepas cuánto rato te queda, o directamente una estimación de minutos que invertirás en leerlo. (Sin ir más lejos, este texto, que aparentemente es gratis, te costará unos 7 minutos de tu vida, pero quédate, vale la pena, quizá te cambia tu perspectiva).

Es un hecho que con el aluvión de contenido que consumimos al día (y muchas veces prácticamente sin darnos cuenta) nuestra capacidad de concentración ha mermado considerablemente si lo comparamos con hace un par de décadas (los que lleven suficiente tiempo de existencia como para poder compararlo, claro está). Tanto es así que a la gente (sobre todo, a gente joven, es decir, a la que no puede comparar si hace veinte años tenía más capacidad de concentración que ahora) le dé una pereza tremenda pensar que entrará en un cine y no saldrá hasta dentro de tres horas, por ejemplo.

Pero también es un hecho que entrar en una oficina y estar cuatro horas del tirón concentrado en una tarea es sumamente complicado. Incluso, las formas de dar clase se han visto afectadas. Ya no se usan las mismas técnicas y métodos que antes porque “antes” no existía todo un mundo digital que ahora sí y nuestra percepción sobre el interés que tienen o no las cosas es muy distinto. ¿Por qué? Por la variedad. Es decir: cuando solo había un canal de TV, todo el mundo miraba lo mismo y, oye, encantado de la vida. Pero cuando hay cien canales de TV gratuita y además hay plataformas de pago y además, redes sociales que ofrecen contenido en directo, la peli de cowboys de la Primera lo tiene sumamente difícil para captar tu atención.

¿Cómo hacerle frente?

Lo cierto es que, aunque cueste cada vez más, la capacidad de concentración es necesaria. Para trabajar, para ser creativos, para resolver problemas, para aprobar exámenes, incluso para charlar con una amiga. Es imprescindible poder concentrarse, estamos de acuerdo. Pero ¿cómo podemos mejorar nuestra capacidad de concentración?

Hay distintas técnicas que pueden ayudarnos a acabar el trabajo. Get things done, como dicen los anglosajones.

Getting things done

Deep work

El Deep work o trabajo profundo al que apunta Cal Newport es la capacidad de concentrarse sin distracciones en una tarea cognitivamente exigente. De hecho, tiene un best-seller publicado con toda una serie de normas que debes seguir para adquirir esta autodisciplina que te permite concentrarte por completo durante suficiente rato para que, según él, puedas realizar trabajo intelectual difícil pero importante en segmentos largos e ininterrumpidos.

Técnica Pomodoro

Si lo tuyo son intervalos de tiempo más cortos, quizá ésta sea tu técnica. Desarrollada a finales de los 80 por el entonces estudiante universitario Francesco Cirillo, decidió que un tomate era equivalente a 25 minutos. Vale, compramos esta premisa. Entonces, divide el tiempo en tomates y trabaja realizando pequeñas tareas de 25 en 25 minutos para get things done (terminar tus tareas). Luego, se descansa 5 minutos y se empieza otro tomate. Tras 4 tomates, se descansa unos veinte minutos.

De hecho, se ha demostrado que la procrastinación y la falta de concentración tienen poco que ver con la pereza o la falta de autocontrol. Más bien, lo que pasa es que pospones las tareas para evitar sentimientos negativos como frustración o inseguridad. Es incómodo mirar a una gran tarea o proyecto como quien se pone debajo de una montaña y mira hacia arriba. Así que de repente, sin darte ni cuenta, estás en Instagram o directamente en Netflix para mejorar tu estado de ánimo, aunque solo sea temporalmente. Lo que propone la técnica Pomodoro es fragmentar las tareas de un proyecto de modo que una a una, tengas capacidad para terminar el proyecto entero.

Multitasking vs Mindfulness

¿Cuántas veces has oído hablar del multitasking y sus virtudes? Seguramente las mismas que has oído hablar del mindfulness y sus virtudes. Dependiendo de qué tipo de persona seas, te irá bien una técnica u otra.

Si realmente te consideras una persona multitasking o te encuentras con alguna de ellas en tu equipo de trabajo, ¡bien por ti! Ya que se trata de la virtud de poder realizar varias funciones a la vez. Por ejemplo, coger un recado por teléfono y publicar un tweet a la vez. El problema es que muchas veces no se hace bien ni la una ni la otra si no se ha entrenado muy bien. Si bien es cierto que con las nuevas tendencias de trabajo en remoto y asincrónico es más fácil trabajar en un proyecto y que, de repente te llegue un mail y poder saltar a otro proyecto totalmente distinto para responderlo, trabajando al final en dos o tres proyectos a la vez en una misma mañana.

El mindfulness va genial para tomar consciencia del cuerpo, del aquí y el ahora y liberar así estrés. A través de un entrenamiento enfocado al trabajo se puede salir del “piloto automático” para poder dar las respuestas y hacer los cambios necesarios de manera más consciente y eficaz.

Adaptarse o morir

Pero, ¿qué pasa si somos productores de contenido y tenemos un negocio y queremos que nuestro contenido atraiga la atención entre los miles de contenidos a los que también son expuestos nuestros potenciales? ¿O si queremos favorecer la concentración y el trabajo ágil entre nuestro equipo?

Está claro que los contenidos están tomando nuevas formas: newsletters, podcasts, vídeos cortos o videos largos personalizados, contenido vinculado a las emociones… Hay que estar al caso de qué es tendencia y cómo podemos adaptar nuestras necesidades de comunicar como empresa a estas tendencias. En Sterck podemos ayudarte a encontrar la manera.

Pero también están apareciendo nuevas tendencias de trabajo:

  • Agile, que permite adaptar la forma del trabajo a las condiciones del proyecto, para proporcionar flexibilidad e inmediatez en la comunicación con el cliente, y amoldar el proyecto y su desarrollo a las circunstancias específicas del entorno.
  • Async: trabajar asincrónicamente permite reunir talento en remoto, desde cualquier parte del mundo y trabajar flexiblemente a través de mails o de mensajes de video gravados para mantener el contacto.
  • Remote, cada vez más implementado, sobre todo a raíz de la pandemia del COVID-19, el trabajo en remoto permite una autonomía y una conciliación para el empleado hasta ahora nunca visto, que fomenta el bienestar y la motivación entre los trabajadores que lo prefieren.  
  • Lean startup: consiste en pasar de proyecto a empresa poniendo el foco en las necesidades del cliente, contando con su retroalimentación para ir modificando el producto hasta desarrollar la versión final. La idea es ir adaptando el producto a lo que el mercado demanda y no a nuestra propia visión, siendo lo más acertado a la hora de lanzar algo nuevo.

También se pueden combinar estas tendencias, por ejemplo, en Sterck utilizamos los métodos agile lean startup en semi remoto. Podemos ayudar a tu negocio a conseguir adaptar tu producto a lo que el mercado demanda.

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